Con la siguiente entrada en
zonazux.com se da inicio a la sección "aportes de invitados" que consiste en que cualquier ser que quiera escribir sobre un tema X, tendrá las puertas abiertas en este humilde blog. En esta ocasión leeremos un interesante escrito de
@JLabrana un Chorero licenciado en sociología.
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En How to read Lacan?, el psicoanalista de formación marxista Zizek da cuenta de la relevancia de los objetos en la actualización que requiere la ideología para continuar existiendo. La ideología no existe, como decía cierta interpretación de Marx, como sustancia ajena y estructural; la tasa del baño, por ejemplo, permite la reproducción a través del tratamiento de las heces como una cosa que debe ocultarse o examinarse de forma prolija. De esta forma, la significación del excremento, su tratamiento, permite reflexionar sobre la constitución de realidad que es predominante.
Consideremos algunos tipos de baños. El de formación alemana posee el desagüe en la parte del frente, con un mínimo de agua. Así, cuando los deshechos caen no finalizan en el mojado total del trasero del ocupante. Por otra parte, como producto del sistema de evacuado la mierda puede observarse en su máxima pureza, lo que hace posible la reflexión analítica acerca de la calidad de lo que se ha eliminado respecto a lo que se ha comido. Aquello permite comprender la tradición alemana de examinar los deshechos en el ritual de aseo matutino con el fin de notar algún malestar, enfermedad o posible dolor.
En Francia, en cambio, el toilet posee el desagüe en la parte trasera, escondido. El caudal que llega es mínimo también pero acá, en cambio, la mierda se invisibiliza al observador al estar tanto alejada como escondida. La evacuación es un proceso rápido y automático, algo que no se desea ver realmente.
El toilet inglés o norteamericano es una mezcla de los dos tipos mencionados, sin profundizar en ninguno. El desagüe se encuentra en medio, ocupando una gran cantidad de agua alrededor. Debido a ello, el excremento no se queda estancado como en el caso alemán o, al contrario, desaparece totalmente de la vista como ocurre en Francia sino que en este caso flota y salpica.
Sin embargo, ¿qué tiene que ver el tratamiento de los deshechos con la ideología? Todo, según Zizek. Pese a ser el objeto más bajo de lo vulgar está plagado de una visión, de un modo tal que mantiene presente una forma de lo real por sobre otras. De este modo, la mencionada visión alemana analítica es asociada a una vida contemplativa e intelectual de orientación política conservadora. Los franceses, en cambio, al cortar el problema de raíz muestran su tendencia a soluciones drásticas -como la guillotina. Finalmente, la forma inglesa moderada y fluctuante, incapaz tanto de esconder como de enfrentar el deshecho encuentra el refugio ideal en la matriz de racionalidad económica clásica cuya representación es también adoptada (impuesta) en América Latina. Así, la revolución aparece como un contenido pensable sólo en cierta matriz ideológica; en tanto la filosofía tradicional puede comprenderse únicamente bajo la condición de un tratamiento de lo real. Ello permite comprender la diferencia profunda entre las filosofías europeas (analíticas, racionales, ideales) y las norteamericanas (pragmáticas, terrenales), así como el establecimiento de los Estado Nación en uno u otro lugar del globo.
Derivado de lo anterior, no puede decirse que se ha llegado al fin de las ideologías o que América Latina al fin ha superado fases de inmadurez para acoplarse a un discurso limpio. No es casual, tampoco, que la mayor parte de los baños han adoptado el modelo norteamericano en desmedro de sus variantes alemana o francesa. Según argumenta Zizek respecto a todos quienes argumentan el fin de toda ideología, ya sea Lyotard desde izquierda o Fukuyama de derecha, puede que ya no estén presentes como una megarrelato aglutinante, sí. Pero tan pronto cada uno de nosotros tira la cadena de su baño está ubicado nuevamente en el medio de la ideología.